Sicariato, prostitución y la muerte de una joven, extrabajadora del Congreso. Todas las pruebas lo apuntan. Acuña no solo se movería como operador político que solo busca cuotas de poder, sino que también estaría inmerso en actividades delictivas al servicio de mafias criminales.

¡VERGÜENZA DE FISCAL!
No denuncia a Odebrecht, ni a Graña y Montero, ni a todos los que recibieron dinero ilícito como Susana Villarán, solo sabe decir Fuerza Popular.









