Millones de soles del erario público directo a los bolsillos de los que maladministran las obras públicas. Dinero prácticamente echado al agua en informes técnicos sobrevalorados que nunca dan luz verde a la ejecución de proyectos de servicio e infraestrucrura que tanto urgen en todo el país. Una verdadera mafia en el Estado que hizo de las obras públicas su mayor negocio. ¿Hasta cuándo seguirá esto?

FÉ Y POLÍTICA
¿Religión y la Política tienen que separse? No. Independientemente de la creencia en un Ser Supremo que nos infunde la Religión, esta cumple una función








