Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

VICTIMAS SIN JUSTICIA
Reinvindicar a todas las víctimas del terrorismo es la deuda pendiente que tiene el Estado. Pasaron décadas y aún no hay justicia para las miles








