Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

¡GRACIAS DINA!
Pudo haber renunciado a los pocos días y ceder a las exigencias de los grupos radicales que intentaron tomar el poder, no lo hizo. Pudo









