Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

FÉ Y POLÍTICA
¿Religión y la Política tienen que separse? No. Independientemente de la creencia en un Ser Supremo que nos infunde la Religión, esta cumple una función









