Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

¡NO AL FRAUDE DEL ZURDERÍO!
«No importa quienes votan, sino quienes terminan contando los votos». El voto democrático se cuida y se defiende. Así lo hizo Bolivia y así lo









