Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

CARA A CARA CON EL TERRORISMO
El filosenderista Iber Maraví cree que el Congreso es su chacra peor aún, la guarida donde se reunía con sus camaradas. Sin embargo, no contó







