Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

EL CAPO DE LA MAFIA CAVIAR
Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó









