Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

FÉ Y POLÍTICA
¿Religión y la Política tienen que separse? No. Independientemente de la creencia en un Ser Supremo que nos infunde la Religión, esta cumple una función









