Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

COMUNISTAS EN EL PODER
Dios los crea y la angurria los junta. Un sátrapa de un narcoestado, un corrupto condenado, una feminista ideologizada y un gamberro bueno para nada.








