Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

CARA A CARA CON EL TERRORISMO
El filosenderista Iber Maraví cree que el Congreso es su chacra peor aún, la guarida donde se reunía con sus camaradas. Sin embargo, no contó







