Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

LA PUCP Y SU CAMPAÑA PRO-LGTB
«Las universidades se han transformado en centros de adoctrinamiento. Hay una clara agenda política, hay un discurso que busca oprimir voces conservadoras», refiere Miklos Lukacs









