Pudo haber renunciado a los pocos días y ceder a las exigencias de los grupos radicales que intentaron tomar el poder, no lo hizo. Pudo haber realizado el ideario marxista de su partido y entregar las cuotas de poder a los caviares, pero tampoco lo hizo. Simplemente gracias Dina.

LA ESTAFA DEL HERMANÓN
Hace casi 40 años que Ricardo Belmont se quedó con el dinero de miles de peruanos, ofreciéndoles ser accionistas de su canal RBC. Personas humildes









