Zurdos, rojos, caviares y demás desviados sociales. Dejen el odio y la holgazanería. Más trabajo y menos resentimiento, que la gente ya no les está creyendo sus cuentos.

EL CAPO DE LA MAFIA CAVIAR
Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó








