¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

PEAJES DE LA CORRUPCIÓN
Para todos aquellos que aún engañan a la gente con el cuento de la seguridad jurídica de los peajes. Según nuestra C.P.P Art.62. Los contratos








