¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

¡GRACIAS DINA!
Pudo haber renunciado a los pocos días y ceder a las exigencias de los grupos radicales que intentaron tomar el poder, no lo hizo. Pudo









