¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

PERSECUCIÓN CAVIAR
La mafia defensora de terroristas, enquistada en el Poder Judicial y el Ministerio Público, sigue persiguiendo impunemente a los militares que combatieron a Sendero Luminoso








