¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

COMUNISTAS EN EL PODER
Dios los crea y la angurria los junta. Un sátrapa de un narcoestado, un corrupto condenado, una feminista ideologizada y un gamberro bueno para nada.









