¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

VENEZOLANOS EN PIE DE GUERRA CONTRA DICTADURA
Las últimas de la reconquista de la libertad en Venezuela Estatuas, afiches y todo aquello que lleve el nombre o la imagen del dictador









