¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

INCLUSIÓN SOCIAL PARA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Cuando la izquierda embustera se llena la boca hablando de «inclusión» y de su lucha contra la discriminación. Jamás lo hace por las personas discapacitadas,









