¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

SOBREVIVIENDO AL TERROR
Este es el testimonio de una verdadera víctima del terrorismo, que vivió en carne propia la terrible experiencia de supervivencia en los años en que








