La agenda globalista, con sus corrientes neomarxistas (comunistas) y neomodernistas (libertarias), pretende implantar una política universal de orden mundial (control poblacional). Aniquilar la fe, capturando la Iglesia; dominar los estados, desapareciendo la identidad nacional y destruir a la familia, rompiendo los vínculos de parentesco son los principales objetivos de la agenda multicolor.

FÉ Y POLÍTICA
¿Religión y la Política tienen que separse? No. Independientemente de la creencia en un Ser Supremo que nos infunde la Religión, esta cumple una función








