Así piensan todos los zurdos comunistoides, cortados con la misma hoz y chancados con el mismo martillo. Mienten, roban y hasta matan para llegar y mantenerse en el poder. Utilizan vilmente a la gente «pobre» para perpetuarse en los cargos y vaciar sin asco las arcas del estado.

¡NO AL FRAUDE DEL ZURDERÍO!
«No importa quienes votan, sino quienes terminan contando los votos». El voto democrático se cuida y se defiende. Así lo hizo Bolivia y así lo








