El LUM tiene que ser un lugar en donde no se manipule ni se mienta. Donde no se diga «conflicto armado» sino terrorismo. Donde no se les llame «luchadores sociales» a los sanguinarios terroristas. Y donde no se calumnie de «asesinos» a nuestros valerosos policias y militares que combatieron la subversión. Las verdaderas víctimas del terrorismo reclaman ese espacio para recordar a los miles de muertos, viudas, huérfanos y deudos dejados por Sendero Luminoso y el MRTA, y olvidados por el Estado.

SIRVIENTES DE ODEBRECHT
Los defensores de Odebrecht atacan a todo aquel que evidencie su corrupción. Políticos, periodistas, funcionarios y activistas que se vendieron a la corrupta empresa brasileña.








