Hoy Viernes Santo recordamos el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo. Siendo aún hijo de Dios fue injuriado, negado, humillado, azotado y crucificado por nosotros mismos. Pero aún así el nos perdonó y eligió la muerte para poder salvar al mundo y a nuestras almas del pecado.

NUEVO FRAUDE EN MARCHA
Mientras este par (Velarde y Corvetto) juntos con el pupilo de Salas Arenas (Burneo), sigan al frente de los organismo electorales nada asegura la transparencia









