Hacía y deshacía en la físcalia a su antojo. Pagando, chuponeando, amenazando y chantajeando a jueces y fiscales. Cabecilla de una red criminal que operó por años en el Ministerio Público y el Poder Judicial. Ya esta descubierto y su nombre es sinónimo de corrupción e impunidad.

«DESECHOS HUMANOS»
¡No más «Desechos Humanos» que solo protegen a los delincuentes! Los paises colapsan y se desangran por culpa de estos organismos internacionales como la CIDH








