Con discursos de odio y violencia las que dicen ser feministas y creen estar empoderadas, solo empoderan y dan más protagonismo a los hombres. Su obseción casi patológica por el sexo masculino, no les permite vivir en paz y armonía con ellas mismas ni con el resto. Pareciese que solo buscan la atención de aquellos que dicen aborrecer.

LA NORMALIZACIÓN DEL FRAUDE
Manipulaciones de los procesos electorales las hay desde hace décadas y ¿Qué se está haciendo al respecto? Nada. El fraude en las urnas ya se







