Estas elecciones se convirtieron en un grotesco escándalo internacional. No solo por la lentitud con que se cuentan los votos, sino por la descarada manipulación de los resultados finales. Mesas y locales cerrados, softwares alterados, actas desaparecidas, votos anulados y más.

¡VERGÜENZA DE FISCAL!
No denuncia a Odebrecht, ni a Graña y Montero, ni a todos los que recibieron dinero ilícito como Susana Villarán, solo sabe decir Fuerza Popular.









