¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

NUEVO FRAUDE EN MARCHA
Mientras este par (Velarde y Corvetto) juntos con el pupilo de Salas Arenas (Burneo), sigan al frente de los organismo electorales nada asegura la transparencia









