¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

FÉ Y POLÍTICA
¿Religión y la Política tienen que separse? No. Independientemente de la creencia en un Ser Supremo que nos infunde la Religión, esta cumple una función









