¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

Fujimori me salvó
Cuando era universitaria, fui roja. Fujimori me salvó de ese abismo. Aprovecho esta plataforma para rendir homenaje al Presidente Alberto Fujimori. Te cuento mi historia









