¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

IZQUIERDA TERRORISTA
El mundo al revés. Terroristas y delincuentes son considerados víctimas, mientras militares y civiles que los combaten son perseguidos y encarcelados por esta izquierda asesina.









