¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

PERÚ CON P DE PATRIOTAS
Para combatir la delincuencia, en todas sus formas, no solo es necesario promulgar leyes, sino aplicarlas y acatarlas. Una sociedad sin valores cívicos-patrióticos jamás respetará









