¿No que estaba muy enfermo? Incluso tan grave que, según él, le era imposible asisitir a sus audiencias judiciales. La farsa de Gorriti se va evidenciando cada día más. Hay que ser bien miserable para utilizar una enfermedad tan penosa para puro provecho personal.

HÉROES OLVIDADOS
El terrorismo de los 80 y 90 dejo miles de víctimas no solo civiles, sino también policias y militares que quedaron inválidos, mutilados, ciegos y








